Una vez a cubierto, Sonny se embravuconó.
- Joder, Gayolas, se han llevado a Asturiorn ¿qué le pasará?
- Seguramente lo matarán, no hay nada más que hacer. Elevemos una plegaria a Guayan por su alma, y que Chana lo acoja en su regazo.
- ¿Le dejaremos morir? ¿Vamos a dejar que lo maten? – preguntó Sonny
- No tenemos alternativa – respondió Noemli
- Le echaremos de menos – se lamentó Gayolas
- Alto, no puedo creer lo que ocurre
- Sonny, tenemos que dejarlo
- ¿Estás seguro? Yo no lo sé. No puede ser una coincidencia. No puede ser – mientras niega con la cabeza de un lado a otro
- ¿De qué estás hablando, Sonny? – le pregunta Noemli
- El Oráculo, me dijo que esto pasaría. Dijo... Que tendría que tomar una decisión
- ¿Qué decisión? – pregunta Gayolas, Sonny le mira desafiante y corre hasta su bolsa, rebuscando - ¿Qué... qué vas a hacer?
- Volveré a por él
- No, imposible
- Tengo que hacerlo
- Sonny, Asturiorn sacrificó su existencia para que pudiésemos salvarte. Así que de ningún modo irás detrás de los pardos.
- Asturiorn hizo lo que hizo porque creyó que era algo que no soy
- ¿Qué?
- Yo no soy el Elegido, el Oráculo me lo dijo.
- No, tienes que serlo
- Pues no lo soy, cojones. Soy como vosotros. Un poco más bajo, eso sí.
- No eso no es cierto. No puede serlo.
- Que sí, mira, si me sacas tres cabezas.
- No, eso sí, lo de que no eres el Elegido.
- ¿Por qué?
Gayolas no sabe qué responderle, y Sonny empieza a recoger su bolsón.
- Sonny, no lo hagas – le espeta Noemli – Tienen a Asturiorn en un edificio controlado por los canis, 7 plantas de luces estridentes, música reagueton y canis por doquier. Aunque pudieras entrar son tres pardos los que le tienen retenido. Yo también quiero recuperar a Asturiorn, pero lo que planeas hacer es un suicidio.
- Sé muy bien lo que parece pero no lo es, no puedo explicaros los motivos. Asturiorn creía en algo y estaba dispuesto a sacrificar su vida por aquello en lo que creía. Por eso tengo que volver.
- ¿Por qué? - pregunta ostensiblemente cabreado Noemli
- Porque yo creo en algo
- ¿En qué, pequeño Guayan? ¿En qué crees?
- Creo que puedo traerle de vuelta.
Gayolas le mira con cara de: “Pero ¿tú te has visto gachupín?”. Pero Sonny le ignora e inicia los preparativos para marchar. Gayolas le sigue y empieza a recoger piedras.
- ¿Qué haces piterpan venido a menos?
- Me voy contigo.
- No, no vienes.
- ¿No? Te diré lo que yo creo mediahostia, creo que Asturiorn tiene un polvazo, y que significa más para mí que para ti. Y si realmente te tomas en serio lo de salvarle necesitarás mi ayuda. Y ya que soy el más alto de todos los presentes si no te gusta puedes irte al infierno. Porque es el único sitio a donde podrás ir. Noemli, ya puede ir dándonos armas.
- Bien, ¿qué necesitais aparte de un milagro?
- Armas, muchas armas – responde Sonny
- Bueno, aquí tengo piedras a tutiplen, un par de pastillicas con efectos guayantes, carticas de la baraja francesa por si os da por ahí, dos decenas de dados, tags incendiarios, tags normales, una flauta travesera, y un saxo, lo guardaba para ocasiones especiales, pero todo tuyo Sonny.
- Sonny, nadie había intentado nada parecido – le confiesa Gayolas
- Por eso va a funcionar
Mientras los tres canis han puesto de drogaína al bueno de Asturiorn hasta las cejas, con la esperanza de que les diga hacia donde se dirigen nuestros amigos:
- havé negro mierda, lla tesplicau ki ti bamo ha pigar una palisa ki lo va a flipá en koloreh komo nu empiese a ablá di huna puta bé, pehro yoyah ke te ban a zalir por lah orejah, meh ehtah ollendo?
- Por ke no abla, er negrata ehte?
- Poh lo mihmo nu noh entiende payo, ke kon er kolokon ki lleba, zorcio, ceria lu mah nurmal
- A beh, dejame con er pabo a zolah, par de doh
Los dos canis se miran en plan ¿se nos ha vuelto mariconcete el Richard?

- Ke zus pireís, coñio
Los dos canis salen del reservado to house en el que estaban.
- puhedeh hoirme primo? Boy a zer mu clarico contigho payo, io odio a loh no cani, pero zobre toala cozas odio a lo negroh no canis, primo, o komo mierda oh yameih haora negrata, ehtoy hatta lo cohone. Nu ze ci e la mierda muzikita no reguetonera ke oh gahtai primo, o la mierda motoh zin ruido, ke ziempre ke lah veoh me pienzo pa mi mihmo, joder primo comoh ban en eza mierda, zi eh ke no pué zer- coge la cabeza de Asturiorn con las dos manos – tenemoh ke acavá kon toa eza mierda, payo, y tu zabe komo akavá kon to ehto. Nezecito ki me digá onde kojoneh ban tu colegah, hamijo. Ba a dizirmelo o ti boi a pigar una palisa ki ti boi a matar bibo.
Sonny y Gayolas están llegando, se disponen a atravesar la puerta de la Discoteca Regguetonehlokerula donde tienen a Asturiorn. El portero les para:
- Olle primo, a bé tu zellico de oro, o huna cadenica o argo.
Sonny se abre la chaquetilla to guapa que le ha dejado el Noemli, y enseña el material: que si naipes, que si piedras que si un saxo.
- pero payo, ezo ke eh!
Sonny sin pensárselo dos veces le lanza un par de de 7 de picas que le seccionan la yugular salpicando todo de sangre. El resto de los canis se quedan del asunto y empiezan a sacar su cadena de oro, pero Sonny no les da tiempo y les lanza un par de tags incendiarios que los hacen volar por los aires.
- ohtia primo, tuh no molah, canih benirce pa ká
Gayolas le pega con una piedra en plena frente al último cani de la puerta y entran dentro. Se miran durante un instante, y empiezan a sacar artillera, tags en una mano, piedras en la otra, colocan las cartas en el bolsillo accesible, y miran a la sala llena de canis que escuchan “Dale más gasolina”, estos los miran a ellos y... Ya la hemos liado.
- kietoh, payoh
Gayolas y Sonny se miran durante un instante, en plan “ni de coña” y empiezan a saltar por las paredes mientras lanzan tags uno detrás de otro, los canis responden con sellos y cadenas de oro que inundan el ambiente. El olor a oro se hace insoportable. Un par de tags normales acaban con el equipo de sonido del local, las piedras de Gayolas no fallan, y la entrada pronto se convierte en una montaña de canis con la cabeza abierta a pedradas o con miembros seccionados por naipes de la baraja francesa. Se van abriendo camino ocultándose entre las columnas que rodean la pista de baile, sin dejar de lanzar piedras, tags y cartas por doquier. Salen más canis de los cuarto de baño con la nariz blanquecina, pero ellos siguen placa, placa, tags incendiaria, hostia va, hostia viene, hasta que el último de los canis ha palmado.
- Bueno, Sonny, ¿y ahora qué?
- Tendrán a Asturiorn en el reservado de la quinta planta. Vamos pa arriba.
- Kiyo, sumano, ke lo zocio de ehte ehtan aki – uno de los pardos entra en el reservado
- ke dize, toloko
- kreo ki intentan yebarzelo
- Enkontrahloh y akavá kon eyoh
Sonny y Gayolas siguen subiendo por las escaleras.
- No hay cuchara.
- ¿Qué dices, Sonny?
- No tengo ni puta idea.
Llegan por fin

a la quinta planta que está llena de canis, más tags explosivos, más cartas amputamiembros y más pedradas que antes si cabe.
- Zeñoreh pardoh, loh primoh noh ehtan dando kandela en el pazillo, zuputamadre
El último de los canis cae al sueño con una carta en la frente, cuando hace aparición uno de los pardos por la esquina, en plan más chulo que un ocho.
Sonny se le encara y le lanza dieciséis cartas una detrás de otra, que el pardo esquiva una tras otra a velocidad ultrarrápida.
- ¡Gayolas, ayuda!
El pardo se saca los anillos y le lanza ocho, Sonny se mueve a tiempo bala y esquiva seis, pero dos le rozan, uno en el hombro y otro en la pierna izquierda.
- Cago en Guayole.
El pardo se acerca hasta Sonny, le apunta con un sello y le dice:
- Foh, zolo eh un no cani.
Pero Gayolas se ha puesto justo detrás de él apuntándole con el tirachinas.
- Esquiva esto, gañanaco.
Plas, en toda la crisma, cabeza abierta.
Le tiende la mano a Sonny para levantarse.
- ¿Cómo has hecho eso?
- ¿El qué?
- Moverte con efecto bala a lo Matrix, jamás había visto a nadie moverse tan rápido.
- No ha sido lo suficiente – mirando sus heridas – Vamos tenemos que ir a por Asturiorn
Por la ventana ven aparecer un trineo volador, es Noemli.
- ¿Qué, gañanes pensabais que para vosotros era toda la gloria? Vamos subid.
- Coño, Noemli, que bueno verte por aquí.
Se encaran sobre el ventanón del reservado donde está Asturiorn encarándose con los pardos, que vuelven a ser tres, porque los pardos no mueren se materializan en otro cani.
-No pue zer, kago en zu putah madre.
Lluvia de tags explosivos, pedradas y cartas por un lado, sellacos y cadenas de oro por el otro, todo destrozado. Los pardos caen uno detrás de otro. Asturiorn los mira, la hostia estos Guayans si que saben liarla parda. Se quita las cadenas de oro que le mantenían atado a la silla. Los pardos ya se han materializado al otro lado de la puerta y empieza a abrirla. Asturiorn corre hacia el trineo volador, le queda solo saltar, pero los pardos ya han empezado a dispararle sellos de oro, uno de ellos impacta sobre su pierna derecha.
- ¡No lo va a conseguir! – grita Sonny mientras se anuda con una de las cuerdas que se atan a los renos voladores y salta hacia Asturiorn consiguiendo atraparlo en el aire – Te tengo – quedan suspendido ambos en el aire mientras Noemli empieza a mover el trineo.
Los pardos empiezan a disparar a los renos, que van cayendo una tras otro.
- Mierda, mierda, no aguantarán – se queja Noemli
Noemli empieza volar hacia un acantilado donde saltan Gayolas y Asturiorn, Sonny aún está atado a la cuerda, pero consigue posarse unos metros antes de que el acantilado se acabe, pero el trineo empieza a caer.
- Noemli...
Noemli ve la cuerda de Sonny, la corta y salta cogido a ella. Sonny ve como salta y aguanta en el acantilado como solo un Guayan puesto de diossabequé puede hacerlo y sube a Noemli hasta el acantilado.
- La hostia – mira Asturiorn – A ver quien tiene cojones a decirme que no es el Elegido. ¿Lo crees ahora Gayolas?
Gayolas asiente con la cabeza.
- Asturiorn – comienza Sonny – el Oráculo dijo que yo...
- Te dijo lo solo lo que necesitabas oír. Eso es todo. Sonny tarde o temprano sabrás, igual que yo, que existe diferencia entre conocer el camino y andar el camino.
- Aragorn, es maravillo volver a oír tu voz, pero tenemos que largarnos- interrumpe Noemli
- Vamos, cojamos sus scouters.
Nuestros amigos se dirigen hacia las scouters de los pardos que se encuentran en la puerta pero solo hay tres y ellos son cuatro.
- No pasa nada, yo iré con Noemli, vamos coged vosotros las otras dos.
Empiezan a trucar las motos la primera en preparar es la de Asturiorn, que se da el piro, la segunda la de Gayolas, que también se las larga. Y la tercera es de la de Noemli y Sonny. Ya se están montando cuando el pardo Richard se materializa detrás suya, no lo han visto y empiezan a huir, pero el pardo lanza un sello de oro que impacta sobre Sonny, que iba de paquete, haciéndole caer.

Las tres scouters se detienen a un kilómetro:
- ¿Qué ha pasado? -. Pregunta Asturiorn
- Creo que se me ha caído Sonny, no me di cuenta, yo...
- Saca las lentes de aumento, veamos – dice Gayolas
- Allí está, hay un pardo con él- contesta Aragorn
- Corre, Sonny, corre
Sonny se da la vuelta y encara al pardo.
- ¿Qué está haciendo? – pregunta Gayolas
- Está empezando a creer – contesta Asturiorn
Sonny empieza a lanzarle dados corriendo hacia el pardo, 10, 12, 14, el pardo lanza sellacos del tamaño de cabezas, mientras corre también hacia él. Todo lo que tienen, uno tras otro hasta que quedan frente a frente:
- nuh t kean dadicoh, primoh
- Ni a ti sellacos
Saltan hacia atrás ambos. Empiezan a soltarse yoyas como descosidos. Guaca, placa, guaca, placa. Al pardo se le rompe la cadena de oro que llevaba. Se la quita, la mira con desprecio y la tira al suelo.
- Ti ba a enterah, ioputar, ti boi a dah candela
- Candela en rama me vas a dar.
- Mi bah a kome la polla
- Ya.
El pardo le suelta dos yoyas a Sonny que le dejan aviao.
- Eso ha dolido, no te digo yo que no.
Continuan repartiéndose yoyas, pero Sonny empieza a recibir más que un hijoputa el día del padre.
- Guayan, le está matando – dice Gayolas
- Cálmate, saldrá de esta – responde Asturiorn
- ¿Eso es lo mejor que puedes hacer cani venido a menos?
El pardo se cabrea de verdad y empieza a yoyearle con rabia. Placa yoya en plena cara, guaca yoya en to la tocha, placa yoya en el estomago, placa yoya que le estampa contra la pared. Sonny cae al suelo visiblemente cansado de recibir hostias hasta en la planta de los pies.
- zonniquete, zonniquete, mi pareze ki la bah a palmá aki, komepollá
Pero, de repente Sonny empieza a reaccionar, pone los ojos en blanco y le entra el baile de San Vito.
Se pone de muy, muy, mala hostia.
- Mi nombre es Guayan. Y tengo muy mal morir, te advierto.
Empieza a soltarle yoyas a mano cambiá, tollinas a to meter, guaca va, guaca viene, el pardo no las ve venir, hostia por aquí, hostia por allí, le parte las piernas, le arranca un brazo, empieza a pegarle con él, en definitiva que entra en bersercker y le da de hostias hasta en el alma. Hasta que el Pardo Richard se desmaterializa.
- ¿Qué ha pasado?- pregunta Gayolas
- Parece que le ha guanteado de lo lindo, pero no tardará en materializarse de nuevo, vayamos a recogerlo – contesta Noemli
Las tres scouters empiezan a acercarse.
- ¡Venid para acá de una puta vez! – grita Sonny
Los scouters siguen acercándose, pero los pardos persiguen a Sonny y este tiene que empezar a dar rodeos.
- Me cago en la puta... Si no sabes torear pa que te metes, Manolete pa que te metes...
Los tres pardos empiezan a cercarlo y lanzarle sellacos de oro por aquí, sellacos de oro por allí, pero Sonny los esquiva, subiéndose encima de un montículo. Las scouters están cada vez cerca ya casi llegan.
- ¡Sonny salta cuando pasemos por debajo! – le grita Noemli
Sonny se dispone a saltar sobre las scouters pero... Recibe un sello de oro en pleno pecho que lo hace retroceder, el pardo se acerca y le mete otros seis. Palmatoria se llama la película.
- No puede ser – dice Asturiorn mientras mira como Sonny cae
- lla tá muerto, er payo, ofú ke canzinaco. K te foyen, ioputar, zoniquete loh ueboh
El cuerpo de Sonny descansa inerte sobre el suelo, su corazón ha dejado de latir, la muerte se lo ha llevado.
- Gachupín, que te estoy diciendo que no puedes estar muerto, cojones, en primer lugar porque ni siquiera hemos llegado al Abismo de la Guaycidad, donde nos espera la Puti, en segundo lugar porque el Oráculo me dijo que yo encontraría al jodío Elegido, y en tercer lugar, porque la Petro no ha aparecido por aquí, así que déjate ya de tontadas y haz el favor de levantarte.
Sonny abre los ojos. Y se pone en pie.
- Coño ante argumentos como ese cualquiera le dice algo. Pues no te digo yo que me encuentro mejor y todo ahora. Que me veo yo, como más entero. Coño, que me ha cambiado la cara y todo.
Los tres pardos se vuelven hacia Sonny.
- No pué ze capá, no pué ze capá... Po no ke no a morio.
Le lanzan sellos de oro como para tapizar una pared. Pero Sonny levanta la mano y dice:
- No
Los sellos se detienen en el aire y caen al suelo.
- Pues no te estoy diciendo que me encuentro mejor. Ya te dije que tenía muy mal morir, no me digas que no te advertí.
- Es el elegido – dice muy solemnemente Asturiorn – Acordaos de quién estaba convencido todo el rato, que luego a los premios todo el mundo se apunta, pero que yo estuve ahí a las duras y a las maduras.
El pardo Richard se lanza hacia Sonny intentando darle una ensalada de hostias y tollinas bien dadas. Pero Sonny ni se molesta, se mete una mano en el bolsillo mientras con la otra empieza a darle, guasca va, guasca viene.
- Oye, pues que podría acostumbrarme yo a esto de guantearle la cara al notas este. Que no está tan mal. Que no me lo pasaba tan bien desde que guanteé a Toni el Pollino.
El pardo Richard no podía hacer nada más que recibir hostia tras hostia.
- Mira vamos a ir acabando con esto, lo guardaba para mejores ocasiones, pero qué cojones, que te estás poniendo ya pesado.
Sonny saca su saxo y toca una sola nota, un do sostenido que revienta los tímpanos de Richard.
- Y porque hace tiempo que no toco, que si no te ibas a enterar.
Con las mismas coge el saxo con las dos manos y le revienta la cabeza al pardo Richard, que en vez de desmaterializarse se hace mil añicos.
- Ale ya con los cojones. Vosotros ¿qué? ¿Queréis candela también?
- Nuh surmano, nuzotroh nuh vamoh, nuh conoziamoh ar payo eze de nah.
- Pues ale, arreando – mientras chasquea los dedos
Y así concluyo el rescate de Asturiorn, la primera vez que un Guayan se enfrentó a un Pardo, y salió victorioso, y uno de los capítulos centrales en el viaje de nuestro amigo Sonny Guayan, que ponían rumbo al Abismo de la Guaycidad en su nuevas escouters, no sin antes recoger a Mascachapas que se había quedado recogiendo bayas silvestres.