lunes, 19 de octubre de 2009

CAPÍTULO IV: DELFOS

El camino hasta Delfos fue arduo y difícil. Sonny Guayan y sus amigos recorrieron la peligrosa Senda del Horizonte Hectombiano durante cincuenta soles y cincuenta y tres lunas.
En su periplo tuvieron que ignorar los cantos de las Sirenas del Mal Rollo (a.k.a. Putas Natatorias) que llamaban sin cesar “Sonny, ven aquí, Sonny nosotras sí que sabemos lo que te gusta, Sonny patatín, Sonny patatán”, y resguardarse de los pardos que perseguían sin cesar a Sonny, conocedores de su misión y temerosos de que pudiera realizarla, a punto estuvieron de cazarlos en varias ocasiones, pero un par de fotos de jennys estratégicamente colocadas surtieron su efecto.
Pero ya se encontraban en Delfos y las penurias habían quedado atrás. De la linde de un bosque salido de dios sabe dónde surgió la figura de un joven barbudo que cantaba alegremente:
El hombre y su hermano
partieron nueve toronchas
Estaba el tomate en la mata
y llegó el toquimate y lo metió en una lata
El hombre y su hermano
partieron nueve toronchas
y luego a luego
se dieron la mano
Ay mi mano,
hermano.

Asturiorn paró al jovenzuelo:
- Joven gañán pueblerino, ¿sería usted tan amable de guiarnos hasta el Oráculo? Tenemos una misión de vital importancia
- Como no, comemierdas, seguidme.
El pueblerino sin nombre le guió hasta el Templo de los Misterios Órficos Guayantes de Siempre (para distinguirlo del Templo Nuevo de los Misterios Órficos que habían creado en Tebas del Polloponeso).
- Aquí es, la lo… El Oráculo está dentro. Pasad os estará esperando.
Sonny levantó la vista y miró el templo con dedicación. Observó las columnas de tiempos inmemoriales desgastadas por el efecto del Juez Tiempo, los escalones tan desgastados que formaban casi una cuesta más que una escalera, el friso descolgado, dos muros inexistentes y la cortinilla que hacía de puerta al mismo.
- Hemos dejado atrás la ribera del Primendel, atravesado las Llanuras del Lupanar Maldito, recorrido el Bosque Hecatombiano, sorteado el Lago del Hediondo Malrollo, ignorado el Canto de las Putas Natatorias, esquivado a los pardos y… ¿Todo para esto? ¡Pero si esto es una puta chabola! ¿Tu Oráculo está ahí dentro? ¡Pero si está hecho mierda! Por el amor de Guayan, un aguaplás, un algo… Pero sí da asco verlo…
- No te dejes llevar por las apariencias, mi joven Guayan, las apariencias engañosas son. Enseñarte el camino hecho he, recorrerlo debes tú.
- Ya le ha dado otra vez… Venga sí, paso.
Sonny avanza hasta la cortinilla y la descorre para meterse dentro. Tras las cortinas Sonny encuentra a una vieja desdentada y bizca que le mira con un solo ojo.
- Sí, en seguida te atiendo.
- ¿Usted es el oráculo? Vaya chufa.
- No soy lo que te esperabas ¿verdad? Que soy adivina y tal, yo controlo. Estupendo ya casi tengo liado el porrete – La vieja se enciende el cigarrito de la risa - ¿huele bien verdad?
- Sí, la verdad es que sí.
- Te diría que te sentarás, pero de todos modos no lo harías, así qué… Ir pa ná es tontería. Y no te preocupes por la jarra de kalimotxo.
- ¿Qué jarra de kalimotxo? – mientras golpea con el codo la susodicha jarra como está mandado que cae al suelo y se rompe.
- Esa jarra de kalimotxo, cretino.
- Lo siento.
- Te dije que no re preocuparás, gañán. Le diré a Putiferia que lo apunte en tu cuenta.
- ¿Cómo lo sabia?
- Qué, ¿a qué molan mis podercillos? Lo que de verdad hará que luego te devanes los sesos será ¿lo habrías roto si yo no te hubiese dicho nada?
- Cago en diole y en guayole, ¿y yo qué sé?
- No creí que fueses tan torpe, coñe. No eres demasiado listo
- Y tú no eres demasiado joven, puta vieja.
- ¿Sabes por qué Asturiorn quería que me vieses?
- Seh.
- Bueno, ¿tú que crees? ¿Qué eres el elegido?
- Hombre, soy un Guayan y tal, y eso mola cantidad, pero, sinceramente, ni guarra.
- ¿Sabes qué significa eso? – señalando la inscripción del oráculo – es griego, berzotas, qué vas a saber tú que no has salido en tu puta vida de la Comarca los huevos. Significa “conócete a ti mismo”. No lo pillas. Ya decía yo que no eras demasiado listo. Voy a confesarte un secreto, ser el elegido es como querer fustacar, nadie te dice si quieres solo lo sabes. Y lo sabes al cien por cien, de la cabeza a los pies. En fin, gachupín, deja que te eche un vistazo. Abre la boca di “Guayan”
- Guayaaaaaan – la vieja se aparta de la boca con claro gesto de asco – bueno es que he comido un poco de ajo, vieja – le coge las manos
- Muy bien, ahora yo debería decir: mmm vaya guayan tenemos aquí, pero… Y tú dirías…
- Pero ¿qué, vieja?
- Pero sabes perfectamente que un gilipichi como tú no puede ser el elegido ni en mil vidas.
- No soy el elegido.
- Lo siento, chico. Eres un Guayan, sí. Pero das la impresión de estar esperando algo, pazguato.
Sonny se mira las manos buscando una respuesta. ¿La vieja le ha llamado pazguato?
- ¿Qué estoy esperando?
- ¿Qué se yo? Tal vez dentro de un millón de años… Quien sabe. Así es como son estas cosas.
Sonny se mira las manos incrédulo, ¿no es el elegido? ¿Tanta puta mierda para no ser el elegido? ¿Esquivar las hordas de canis, evitar a los pardosos, ignorar los cantos de sirena para que una vieja bizca de mierda le diga que no es el elegido? ¿Ahí acaban los sueños de gloria de un Guayan?
- Bah… - sonríe aturdido
- ¿Por qué te ríes?
- El puto Asturiorn, él… Casi me había convencido.
- Lo sé. Pobre Asturiorn. Pero sin él, estamos perdidos.
- ¿Qué quiere decir con lo de sin él, vieja bruja?
La vieja aspira una calada de su porro.
- ¿Seguro qué quieres oírlo?
- Sí, vieja, desembucha.
- Asturiorn cree en ti, Sonny. Y nadie ni tú, carapan, ni siquiera yo le convencería de lo contrario, él cree tan ciegamente que va a sacrificar su vida para salvar la tuya.
- ¿Qué?
- Vas a tener que tomar una decisión, Sonny. Vas a tener la vida de Asturiorn en una mano y en la otra tendrás la tuya, joven Guayan. Uno de los dos tiene que morir. Quien sea dependerá de ti. No eres mal tío, tontico, pero buen chaval en el fondo, odio dar malas noticias a buenos chavales. Pero no debes preocuparte, porque en cuanto salgas por esa cortinilla, empezarás a sentirte mejor, recordarás que tú no crees en esas tonterías del destino, ya que tú controlas tu propia vida ¿recuerdas, gañan? Pues ale arreando. Anda pilla el porro, te aseguro que antes de que te lo acabes te sentirás como nuevo.
- Pillo, vieja malrollera, los siete males caigan sobre ti y tu descendencia, ay mi mano, dijo el hermano – y se señaló el rostro haciendo un x en señal de maldición Guayante.
Sonny sale de la habitación dándole caladas al porro de la vieja, buena hierba se gasta la vieja.
Asturiorn lo mira y sonríe, en plan yo sé un huevo de cosas joven Guayan.
- Lo que te ha dicho es para ti y solo para ti.
Sonny lo mira en plan menudo gañanaco me he echado de compañero de viaje, pues no que todavía se piensa que soy el elegido, mira que es cazurrico el pobre.
Mascachapas se acerca a Sonny y Asturiorn acompañado por dos figuras un tanto particulares, un elfo con pinta de Peter Pan frustrado y un enano que se creía Santa Claus.
- Oh, nobles amigos, qué buena que os encuentro, no sabía si mi peinado soportaría más esta intemperie – comenzó a hablar el elfo – el negro sin boca de ojos azules nos ha explicado la situación…
- ¿Qué? – respondió atónito Sonny
- Pero dejad que me presente, mi nombre es Gayolas, elfo de los Bosques de Nuncajamas, aquí mi compañero es Noemli III, enano de las Minas del Norte Muy al Norte, nos envía Putiferia Guayante para ayudaros en vuestra misión joven Sonny.
- ¿Un elfo amanerado y un enano que se cree Santa Claus? ¿Esto es lo que me envía la Puti? Por el santo amor de Dios, parecemos la pandilla basura, cojones…
- No te impacientes, joven Sonny, toda ayuda es bienvenida. Mi nombre es Asturiorn, hijo de hijo de Bastardorn, hijo de Putirorn, hijo de Cabronorn, hijo de Maricorn y más, pero no tenemos tiempo que perder. Ponednos al tanto de la situación invitados.
- La situación es crítica, oh noble Asturiorn, pero tu belleza supera mis expectativas, ese negro azabache, esa musculatura, esa voz varonil…
- Calla ya moñas – interviene Noemli por primera vez – Tenemos que partir, los pardos nos siguen de cerca, intentamos darles esquinazo, pero aquí Gayolas decidió pararse a recoger las flores de nosequé cojones...
- Las flores del Azahar Efímero, de una belleza inigualable, tan solo durante tres semanas cada diez años se pueden recoger pero ¿no son preciosas?
- Que te calles, deformidad élfica. El caso es que la parada de aquí el amigo hizo que los pardos se nos acercasen más del lo deseado, deben estar ya al caer.
- Ya oigo sus motos tuneadas, deben estar cerca… ¡Adelante, huyamos como Guayans o moriremos como héroes!
- Huyamos, pues, huyamos.
Sonny y sus amigos emprendieron la huída hacía el Abismo de la Guaycidad donde se encontrarían con Putiferia para arremeter la parte final de su viaje.

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