lunes, 19 de octubre de 2009

CAPÍTULO I: LA PARTIDA

La Comarca Guayante había amanecido en la aparente paz y armonía que caracteriza a estos lares, ajena por completo a los peligros que atenazaban con destruir su plácido mundo.
Pero una Guayante sabía el horror y el Apocalipsis que se cernían en aquella apacible mañana: Putiferia Guayante. Putiferia Guayante descendía de un ancestral linaje de magas Guayantes con poderes para mover algunos objetos sin ser tocados.
- ¿Dónde está Sonny, Petronila?
- ¿A qué viene tantas prisas, Putiferia?
- Calla, puta alimaña, sabes que desde que te llevaste al Jodíoguasón no te hablo, pero debes decirme donde anda Sonny, el futuro de la Guaycidad está en sus manos.
- Coño, Puti, mira que eres rencorosa, ¿acaso tengo yo la culpa de qué el muy patán se arrancase los brazos a mordiscos para ver si podría seguir moviendo las manos?
- Petro no me busques que me encuentras, no tengo tiempo para esas nimiedades, ¡dónde cojones está Sonny!
- Coño, Puti, pareces nueva, estará en el Prado Guachi, fumando orégano, que es lo único que hace ese zángano.
- Voy para allá, Petronila, pero no te creas que te he perdonado. Jodíoguasón era la alegría de estos pastos.
No tuvo que andar mucho tiempo hasta encontrar a Sonny bajo un árbol, fumando orégano tal como había previsto Petronila, rascándose la barriga y deleitándose por la estupenda cosecha de orégano que había tenido este año su vecino Camel.
- ¡Sonny! ¡Sonny! ¡Tenemos que hablar!
- Tranquila, Puti, que no soy sordo y no tengo nada que hacer. Ya se que te debo 20 Noth, pero no me agobies.
- Olvida eso Sonny, la Guaycidad está en peligro. Mundo Guayante está al borde del precipicio, éstos pueden ser los últimos días de paz. Nos enfrentamos al fin del mundo Sonny: el bengatio ha despertado.
- Joder, Puti, con lo a gustico que estaba yo aquí. Pero a ver, ¿de dónde has sacado que el bengatio ha despertado? ¿Estás segura?
- Segurísima.
- Pero, ¿cómo lo sabes?
- Ayer lo vi en los posos de la sidrinha mientras intentaba averiguar como iba a quedar el partido entre Guayans y Malrrolleros para un asunto de apu… Bueno no viene al caso, lo leí en la sidrinha. No soy yo quien te habla, es la sidrinha quien se comunica a través de mis labios.
- No, si eso está claro, que, ¿bebimos de más anoche? ¿Nos pasamos un poquito con lo de ver el futuro?
- No te negaré que un poquito de sidrinha me metí entre pecho y espalda, oh noble Sonny, mas por el bien común, para cerciorarme de que lo que veía era cierto, para que el error quedase descartado. Y a fe mía, y de la sidrinha, que jamás nadie se había cerciorado tanto de una profecía.
- Pero, Puti, te comento, ¿no puede ir otro?
- ¿Qué otro podría acometer tan noble labor?
- Pues que se yo… ¿Jodioguasón?
- Se comió sus brazos para comprobar si podía seguir moviendo las manos.
- ¿Matagusanos?
- Era un fraude, no mataba gusanos solo eran serpientes.
- ¿Comerranas?
- Se lo llevó el viento del Norte cuando estaba demostrando que se podía volar con globos de helio.
- ¿Rompehuesos?
- Se rompió la columna vertebral intentando cazar una mariposa.
- ¿Sacamantecas?
- Murió atravesado por una gaviota cuando se enfrentó al Dragon escupe-gaviotas de Florafauna.
- ¿Chichinabo?
- En realidad eran dos hermanos incestuosos que desterramos de la Comarca.
- ¿Matamoscas?
- Se intoxicó con el insecticida.
- ¿Tocomocho?
- Huyó con Tima tras la estafa en el Casino, seguramente anden por alguna islita Guayante.
- ¿Tronaviejas?
- Murió cuando Jessi Pocasbromas le atraveso el esófago con el palo de una escoba.
La lista se extendió hasta 153 nombres que fueron desechados uno tras otro por motivos de diversa índole.
- Bueno, pues parece que sí, que soy el más capacitado para acabar con bengatio. Que coñazo, pero en fin.
- Estaba escrito que Sonny traería la luz a los Confines de la Guaycidad cuando la noches de los tiempos se cerniese sobre nuestras espaldas…
- Venga ya, vale, lo he captado. Soy Guayante y tal.
- Así es Sonny, he comprobado tu árbol genealógico, y desciendes del mismísimo Guayan originario. A partir de hoy responderá al nombre de Sonny Guayan.
- ¿Soy un Guayan? Coño, mola. Un Guayan. Un Guayan no se arruga ante nada. Un Guayan atraviesa charcos y riachuelos, salta zanjas y esquiva gaviotas. ¡Sí, siempre lo supe! ¿Entonces la cicatriz de mi frente no es un seis es una G de Guayante?
- Así es, Sonny. Aquel que porta su linaje de frente nos guiará hacia la luz.
- Bueno, Puti, considerando que la G esa me la hiciste con un lápiz la semana pasada no es que te crea mucho, pero soy o yo o Tontoelnabo, así que… ¿Qué, dónde está el bengatio ese de los cojones?
- Primero deberás dirigirte a Blackland, la tierra de los humanos, donde recogerás a Asturiorn y Mascachapas quienes te acompañarán en tu viaje, hasta el Abismo de la Guaycidad, allí nos encontraremos y pondremos rumbo de las Montañas del Eterno Chanismo.
Mira a tu alrededor Sonny Guayan, esta es la Comarca donde naciste, ésta es tu gente, éste es tu pueblo, tu lugar desde los tiempos ancestrales a los que se remonta tu linaje… Todo ello caerá en el olvido si no triunfas allí donde otros fracasaron. Ahora debes abandonar todo por lo que tu sangre ha luchado durante eras y no podrás volver hasta que el mundo descanse en paz. Parte, Sonny, que Guayan sea contigo
- ¿Y si no puedo triunfar?
- Que Chana se apiade de nuestra alma.
El pequeño Sonny, raudo y veloz, se guardó la pipa y puso rumbo a Blackland, sin mucha fe y menos entusiasmo, pero con un bolsón lleno de orégano que aún no había pagado, si el mundo se acababa eso que se ahorraba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario